Describe cómo se juega
Abre Crear e inicia sesión. Explica qué hace el jugador repetidamente, qué supone un desafío y cómo termina una ronda. Una primera versión pequeña y concreta resulta más fácil de probar que muchos sistemas independientes.
Incluye género, controles, objetivo, estilo visual y dispositivos. Por ejemplo: «Crea un juego de recolección con vista cenital. Movimiento con flechas o joystick táctil, obstáculos móviles que esquivar y 10 gemas para ganar. Usa formas luminosas y legibles y un botón para reiniciar».
Prueba la primera versión
Cuando termine la creación, juega una ronda completa. Comprueba inicio, movimiento, victoria, derrota y reinicio. Busca instrucciones confusas, bloqueos y controles que fallen en el dispositivo previsto. Que funcione en ordenador no demuestra que los controles táctiles funcionen.
Pide una mejora concreta
En la conversación, explica lo observado y el cambio deseado. «Al perder, reiniciar conserva la puntuación anterior; ponla a cero» es más útil que «arregla el juego». Indica qué elementos conservar al pedir cambios visuales o de jugabilidad.
Prueba cada cambio importante. Corrige primero lo que impide jugar. Después mejora la dificultad, las respuestas del juego y la presentación.
Gestiona tus generaciones
Crear, actualizar y remezclar puede consumir tu asignación semanal. Consulta los límites antes de lanzar varias tareas. Generar recursos puede tener un coste separado en créditos; una recompensa no elimina ese coste.
Prepara la publicación
El título y la descripción deben reflejar lo que realmente puede hacer el jugador. Revisa las imágenes y el idioma del juego. Añade solo traducciones de ficha que describan fielmente la versión publicada. Sigue la guía de publicación cuando esté listo.